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martes, 12 de febrero de 2008

Las dietas para Engordar

Las dietas para Engordar


Existen dietas para engordar, igual que para adelgazar, ya que a veces nos resulta imposible conseguir llegar a aumentar los kilos que necesitamos. Las dietas para engordar han de ser, siempre aconsejadas por especialistas y con un estricto control.


Vía crucis por las dietas

Es muy importante señalar que ninguna de las muchas dietas que existen, sea para engordar o rebajar, debe hacerse a la ligera. En muchos casos las personas que experimentan con regímenes comentados en revistas o artículos periodísticos han puesto en peligro su armonía corporal y su metabolismo, por lo cual estos programas alimenticios siempre deben hacerse bajo estricta supervisión médica. Además, como refirió María del Carmen Castro, existen muchos metabolismos que se aceleran o desaceleran con la edad.

"Conforme pasa el tiempo, en el ser humano el metabolismo y el gasto energético se hacen cada vez menores, porque el cuerpo desarrollado por completo internamente no lo requiere. De hecho, para hacer el cálculo de consumo de calorías se toman en cuenta, además de la estatura y el peso, la edad de la persona. Esto se hace porque mientras aumenta la edad baja la ingesta calórica, ya que disminuye el gasto energético del metabolismo basal".

De igual manera, cabe resaltar que como todos los organismos no funcionan de la misma forma en muchas ocasiones las dietas para engordar que mandan algunos especialistas logran exactamente lo contrario, por lo que entonces hay que estudiar a fondo qué es lo que sucede, y revisar si el problema es más complejo.

Hice unas dietas para engordar en la que comía a cada rato, relató Carol. Tenía que hacer desayuno, almuerzo, merienda y cena, y entre cada una de esas comidas una merienda. Todo para que el estómago nunca dejara de hacer la digestión. Pero cuando la receta del médico no me funcionó intenté aderezarla con medidas caseras y más drásticas, como tomar Nescao con miel y huevo, Sustagen y una cápsula de levadura de cerveza después de cada comida. Con eso logré aumentar tres kilos y me siento feliz, aunque mucha gente me dice que no se nota, lo cual es incomprensible porque mido 1 metro 76, y ahora peso 49 kilos.

Por su parte, Castro dijo que estos tipos de dietas para engordar depende mucho de la cantidad de peso que se desea subir. "Si es para personas que sólo tienen entre 2 a 5 kilos por debajo de su peso ideal, generalmente se les recomienda que tengan un ritmo de vida algo más tranquilo y que disminuyan la actividad física. Para ello se les da un plan para una alimentación más balanceada. Pero a quienes tienen una pérdida de peso más pronunciada, esto hablando de personas sin ningún tipo de enfermedad, se les establece una dieta en base a la última cantidad de alimento que han ingerido y se les va incrementando paulatinamente, y aparte se les medica un suplemento alimenticio y se les insta a que después de cada comida se tomen un tiempo de descanso o tomen una pequeña siesta".

No obstante, hay quienes deben su escaso peso no a la herencia genética ni a su acelerado ritmo de vida, sino a severos padecimientos hormonales. En estos casos, Castro recomienda un estudio a nivel endocrino, pues según sus palabras este tipo de problema usualmente se relaciona con el funcionamiento de la tiroides y las hormonas que segrega. Hay personas que sufren de hipertiroidismo y son muy delgadas porque su metabolismo es muy acelerado y consumen o absorben todo lo que ingieren. Es por ello que cuando ninguna de las dietas funciona se recurre a la ayuda de un médico endocrino, pues con la interacción de ambas especialidades se le puede dar al paciente una mejor atención.

¿Hombres o mujeres? quien tiende más a estar por debajo del peso

En las mujeres, quizás porque solemos ser más emotivas. En los hombres los casos que he visto son en personas muy altas que tienen que acudir a un gimnasio para aumentar el volumen de su masa muscular y seguir unas dietas altas en proteínas.



Autor: Producto Light

¿Por qué fracasan las dietas?

¿Por qué fracasan las dietas?


¿Por qué fracasan las dietas? Porque la inmensa mayoría son científicamente inconsistentes puesto que ofrecen resultados absolutamente transitorios. Las dietas fracasan porque no modificamos los hábitos alimentarios, esencial para conseguir resultados.


Son muchas las personas que andan en la búsqueda de una fórmula mágica para deshacerse de esos kilos de más que tanto le mortifican, por lo que son presa fácil de muchos programas dietéticos para perder peso, sin embargo, la inmensa mayoría de esos programas son a todas luces científicamente inconsistentes puesto que los resultados que ofrecen son absolutamente transitorios porque no van dirigidos a modificar el estilo de vida de las personas y la cultura alimentaria de las mismas.

Ha sido demostrado científicamente los resultados devastadores que tienen el sobrepeso y la obesidad para la salud. Para ilustrar esta afirmación podemos decir que solo en los Estados Unidos 300.000 personas mueren cada año por causa que, directa e indirecta mente tienen que ver con la obesidad. De tal manera que los kilos de más no son sólo un problema estético sino también de expectativas de vida.

Las investigaciones de Barry Sears, para lograr un estado óptimo permanente, tienen que ver directamente con lo que comemos. En este sentido Sears demostró como las comidas abundantes disparan la insulina y ésta a su vez los eicosanoides malos, causantes principales del taponamiento arterial que finalmente causa la arteriosclerosis a partir de lo cual se desencadenan las enfermedades mortales. Lo interesante de estas investigaciones es que también demostró que comer balanceadamente, tomando en cuenta las necesidades personales de macro-nutrientes, te conducen a un estado de rendimiento óptimo permanente ya una salud duradera.

Entre las investigaciones que se han realizado en torno a la higiene dietaria y la nutrición, esta es una de las más creíbles y sólidas, sobretodo por la fundamentación científica que la acompaña, por otra parte, existen innumerables dietas, la mayoría de las cuales son devastadoras para el metabolismo, sobre todo para la frágil balanza llamada Salud-Enfermedad.

¿Quién no ha hecho dieta alguna vez en su vida? ¿Quién no sabe lo que es luchar contra las ganas de comer? Si a usted le ofrecen una dieta que no modifica para toda la vida los malos hábitos alimentarios, no sirve para nada, tampoco confíe en los tratamientos medicamentosos para perder el apetito, pues son tan devastadores para el organismo humano como las dietas extremas. No crea que dejar de comer es la solución para sus kilos de más. La única pastilla que le puede ayudar a controlar su peso y a mantener la salud es... la comida.

El dilema está en qué, cuanto y cuando comer. Estos parámetros deben ser ajustados al estilo de vida y a las necesidades personales, también es importante aclarar, porque se quiere adelgazar puesto que si no estamos seguros de la razón por la cual queremos adelgazar, entonces es fácil abandonar el programa de control de peso y ceder ante la tentación del bocado preferido. En tal sentido, es importante que el programa alimentario, vaya acompañado de estrategias de control para modificar la actitud frente a los alimentos. En este aspecto son importantes los aportes que nos brinda la Programación Neuro Lingüística, cuyas técnicas han sido comprobadas como las más adecuadas para la reprogramación de hábitos y costumbres, es decir, para influir positivamente en el cambio de conducta.



Autor: Dr. Ángel García

martes, 29 de enero de 2008

El Peligro de las Dietas

El Peligro de las Dietas

La incorporación en la dieta de algunos alimentos que pueden optimizar las defensas orgánicas frente a ciertos problemas de salud es un factor primordial y, con el tiempo, cada vez más valorado.

Si la medicina preventiva tiende a evitar la aparición de enfermedades, podría decirse que la medicina predictiva hace pie en los estudios genéticos para identificar en cada persona las propensiones constitutivas a las más diversas formas de cada enfermedad. Y a través de ello busca la individualización de los riesgos potenciales que cada persona tiene frente a una determinada afección.
Hace ya más de 15 años que los expertos sitúan a las formas de alimentación a la cabeza de los factores de riesgo tumoral. En 1984 el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos estableció que un 35% de los tumores estaba de hecho relacionado con factores alimentarios. El primer informe global sobre dieta y cáncer, publicado en 1997 por el Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer, no deja lugar a dudas sobre la íntima relación existente entre cáncer y dieta. Un exhaustivo trabajo elaborado por un equipo internacional de 15 científicos de nueve países deja claramente establecido que distintas modificaciones en la dieta pueden reducir la incidencia global de tumores entre un 30 y un 40%, lo que equivale a una cifra de entre tres y cuatro millones de casos anuales en el mundo.

Los factores estudiados (que aumentarían o disminuirían el riesgo de cáncer) se calificaron cada uno según fueran "convincente", "probable" o "posible". Así, afirmar que la ingestión de abundantes verduras reduce el riesgo para las personas más expuestas a cánceres de boca, faringe, esófago, pulmón, estómago e intestino, se calificó de "convincente". Para aquellos con propensión a tumores de mama, páncreas y vejiga, la relación se estableció en la categoría "probable" y para los casos de cánceres de ovario, útero y tiroides, como "posible".
Los científicos del Instituto de Biociencia y Tecnología de la Universidad de Texas arribaron a la conclusión de que las dietas ricas en verduras, frutas de todo tipo, cereales y también soja pueden ayudar a los hombres a prevenir el tan temido cáncer de próstata, que es actualmente la segunda causa de muerte en la población masculina.

Se insiste mucho en la importancia de consumir fibra. ¿Es realmente vital?
Un folleto titulado "Guía Dietética para los Americanos", publicado por el Departamento de Agricultura y el de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos ofrece el siguiente consejo: "Consumir alimentos ricos en fibra logra reducir los síntomas de la constipación, la diverticulosis y varios tipos de irritación intestinal". Cabe agregar que existe gran cantidad de trabajos que sostienen la relación entre el cáncer de colon y las dietas pobres en contenido de fibras.
Otras investigaciones han indicado que algunos componentes de fibra solubles en agua contribuyen a reducir los niveles del colesterol en la sangre, lo cual constituye un importante factor de prevención para el desarrollo de afecciones cardíacas.

Se habla de las ventajas del aceite de oliva cuando el colesterol está alto. ¿Existen certezas científicas en esta creencia?
Sabemos hoy que existen dos tipos de colesterol: el representado por las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y el constituido por las lipoproteínas de alta densidad (HDL). El primero es el popularmente conocido como "colesterol malo", porque se deposita en las paredes de las arterias, y el segundo es el "colesterol bueno", porque ejerce una acción de barrido favorable para el mantenimiento de una buena condición en la intimidad de los vasos sanguíneos.

Como lo ideal es mantener niveles elevados de esta segunda fracción del colesterol, el aceite de oliva, que es muy rico en ácidos grasos monoinsaturados y tiene un elevado contenido de ácido oleico, es capaz de reducir el colesterol total y el LDL, y esto sin afectar al que interesa mantener en valores relativamente altos, es decir, el "bueno".
Como es obtenido de la pulpa del fruto de la oliva (a diferencia de todos los otros que son derivados de semillas) este aceite tiene un alto contenido de vitamina E (que ejerce una función antioxidante) y de provitamina A (que, entre otras actividades, refuerza el sistema inmunológico).

¿Existen alimentos preventivos para las personas propensas a los problemas coronarios?
Una dieta incluye nutrientes que se comportan como antioxidantes naturales y como tales juegan un papel importante en la prevención de la arteriosclerosis y de los trastornos cardíacos emparentados.
Son válidos los conceptos expuestos en relación con la búsqueda de normalizar los niveles de colesterol y la provisión de frutas en todas sus variedades, verduras y alimentos ricos en vitaminas y minerales. Los granos enteros, las harinas integrales, los huevos, la leche, las carnes de pescado y ave (sobre las rojas), son alimentos particularmente efectivos en la prevención de este tipo de afecciones.

¿Qué dieta es recomendable frente a la osteoporosis?
La leche descremada es un excelente alimento para un elevado aporte de calcio, mineral fundamental en la determinación de esta afección. Una taza de leche descremada aporta 300 miligramos de calcio, sólo 86 calorías y la ventaja adicional de la vitamina D, factor que favorece la absorción del calcio. Otras buenas fuentes son el yogur, las sardinas enlatadas, el salmón y todos los quesos de bajo tenor graso.

¿Qué alimentos suelen recomendarse para trastornos como las alergias y el asma?
Son varios. La cebolla, por ejemplo, previene las alergias por su contenido de queratina. La miel (en el caso de que no se filtre, esté prensada en frío o sea virgen) tiene propiedades antibacterianas, y las bacterias son agravantes de la alergia, como ya lo han demostrado numerosas investigaciones. Por otra parte, el té sabe ser un excelente dilatador de los bronquios.

El limón ha recibido excelente prensa como alimento curativo. ¿Quiénes son los más beneficiados al incorporarlo al régimen alimenticio?
Los componentes del limón no se agotan en su reconocidos aportes de vitamina C. Además posee ácidos beneficiosos para el organismo y es altamente recomendado en la hipertensión arterial, en las afecciones que comprometen al corazón y los vasos sanguíneos. También como agente preventivo de la formación de cálculos vesiculares y en la diabetes, precisamente porque evita las complicaciones arteriales.

Dietética y medicina preventiva

La alimentación puede y debe cumplir (además de su rol fundamental de asegurar el mejor estado nutricional) un papel muy significativo en la adecuada indicación de diversos tipos de alimentos seleccionados para cada individuo, conforme a sus particulares necesidades y basado en sus virtudes preventivas de ciertas patologías.
Existen muchos alimentos que son de por sí buenos para todo el mundo, mientras que otros resultan óptimos para distintos grupos de individuos.
Hoy se abre un nuevo camino en la forma de encarar la prevención de las enfermedades. Y la dietética ocupa allí un lugar de privilegio.

* Asesoró Carlos Fernando Bonazzi, médico clínico, ex-jefe del Servicio de Clínica Médica del Instituto de Investigaciones de la Academia Nacional de Medicina y ex-jefe de Clínicas del Instituto de Medicina Experimental de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

Autor: San Marco Editora